La Pirámide de Maslow y su aplicación | Universidad UNADE
¿Para qué sirve y como me afecta la pirámide de Maslow?
abril 28, 2020 4:00 pm Publicado por Universidad UNADE

Pirámide de Maslow

El psicólogo humanista Abraham Maslow formuló la teoría de la pirámide de Maslow que, llegado hasta nuestros días, apareció por primera vez en 1943 en su  A Theory of Human Motivatio. En ella da respuesta a las cuestiones sobre la motivación y las necesidades del ser humano. En definitiva, de dónde vienen nuestros impulsos para actuar de un determinado modo.

Aquello que entendemos como pirámide de Maslow es la jerarquización de nuestras necesidades, ordenadas en base a nuestro bienestar. El psicólogo expuso que conforme satisfacemos las necesidades más básicas, aspiramos a otras más complejas.

Es decir, Abraham Maslow planteaba que los seres humanos perseguimos nuestros objetivos siempre que el ambiente sea óptimo. Por ello, nuestras metas varían en función de nuestra situación en cada momento. Para aspirar a la autorrealización, situada en el nivel más alto de la pirámide, debemos haber cubierto las necesidades anteriores como las de seguridad o fisiológicas.

Niveles de la pirámide de Maslow

Como decimos, la teoría de Maslow divide la pirámide en cinco escalones según su importancia de abajo hacia arriba. En la base encontramos las más importantes, sin las cuales el resto carecen de importancia.

Nivel 1: Necesidades fisiológicas

Las necesidades fisiológicas ocupan el primer nivel de la pirámide, el escalón más básico. Estas son vitales para la supervivencia. Asimismo, pueden categorizarse como de orden biológico. Estos procesos hacen viable la existencia del cuerpo y mantienen el equilibrio en nuestro sistema fisiológico. Desde células hasta el sistema nervioso. Dentro de este nivel encontramos necesidades como las siguientes:

  • Respirar.
  • Alimentarse y beber agua.
  • Dormir.
  • Mantener la temperatura corporal.
  • Evitar el dolor.
  • Tener relaciones sexuales.

Nivel 2: Necesidades de seguridad y protección

Las necesidades de seguridad y protección se encuentran en un nivel superior a las fisiológicas. De este modo, hasta que el escalón anterior no está satisfecho, la persona no se las plantea.

Tienen que ver con las expectativas y las condiciones de vida. Ambas cuestiones determinan el desarrollo de proyectos. Se basa tanto en derechos como en capital social. Destacan las siguientes necesidades:

  • Seguridad física.
  • Disponer de empleo e ingresos.
  • Seguridad moral, familiar y de propiedad privada.

Nivel 3: Necesidades de afiliación

La necesidad de relacionarse es parte de la  conducta de los humanos. En este nivel el individuo intenta establecer vínculos con los agentes de la sociedad. Estas acciones se dan en el día a día con la realización de actividades deportivas, culturales o en el trabajo. Las personas tienen como objetivo en este nivel luchar contra la soledad a través de ellas. El desarrollo afectivo del individuo está relacionado con las siguientes necesidades:

  • Asociación.
  • Participación.
  • Aceptación.

Nivel 4: Necesidades de reconocimiento o estima

Las necesidades de reconocimiento tienen que ver con cómo nos valoramos nosotros mismos y el resto de la sociedad. Por ello Maslow estableció una división interna de este nivel:

  • Estima alta: es la que nos concierne a nosotros mismos. El respeto que infundimos en nuestra persona, la confianza, la independencia o la libertad.
  • Estima baja: es aquella que tiene que ver con los demás. Destacan la reputación, la dignidad o la fama.

Estas necesidades cuando están satisfechas fortalecen la autoestima, sin embargo, en el caso contrario pueden crear un complejo de inferioridad y sin valor. La merma de estas necesidades hace que el individuo se quede estancado. En consecuencia, sus deseos se limitan.

Nivel 5: Necesidades de autorrealización o autoactualización

La cima de la pirámide la ocupan las necesidades de autorrealización. Las cuestiones que forman parte de este nivel son difíciles de definir por su forma abstracta. Por esta razón, cada individuo tiene unas necesidades propias y diferentes del resto.

Además, estos deseos no se cumplen con necesidades concretas. Forman parte de una cadena de acciones que se desarrolla generalmente durante largos periodos. Por ejemplo cuestiones como:

  • Desarrollo espiritual.
  • Moral.
  • Búsqueda de una misión en la vida.
  • Ayuda desinteresada a los demás.

Las primeras necesidades a satisfacer según la Pirámide de Maslow son las fisiológicas, entre las que se encuentran comer, beber agua, dormir…


¿Cómo afecta la pirámide de Maslow a las empresas?

La pirámide de Maslow no es solo una herramienta de uso individual. La jerarquía de las necesidades humanas puede aplicarse a otros ámbitos como el empresarial. Las dos principales vertientes para su empleo son los recursos humanos y el marketing.

Pirámide de Maslow: Recursos Humanos

La aplicación a los recursos humanos está directamente relacionada con la motivación de los trabajadores. Un empleado feliz produce más y mejor. Así pues, las empresas que apuestan por conocer las necesidades de sus trabajadores y satisfacerlas, tienen un mayor rendimiento.

La organización debe estimular a sus profesionales dependiendo del nivel en el que se encuentren. Por ejemplo, en el proceso de selección, el director de RRHH debe informar de las condiciones como el salario, horario,…para conocer si se adapta a las expectativas del candidato.

Pirámide de Maslow: Marketing

El marketing utiliza la pirámide de Maslow como herramienta para analizar las necesidades de la sociedad. La empresa debe entender que el ser humano busca satisfacer sus deseos en sentido ascendente.

Es por ello, por lo que un individuo no comprará un producto del nivel tres si aun no ha logrado satisfacer los del nivel 1. De este modo, la organización debe determinar qué aspectos quiere satisfacer y en qué escalón se encuentra su público. Finalmente podrá enfocar su producto a esos clientes potenciales.

Ejemplos de aplicación en el marketing

Existen numerosos ejemplos de la categorización de los servicios o productos en los cinco niveles de la pirámide de las necesidades humanas. El auge de las tecnologías ha permitido que muchas startups reformulen las formas de cubrir las necesidades.

  • Fisiológicas: el acceso a la alimentación está satisfecho con los supermercados físicos. Sin embargo, cada vez más, el e-commerce y las empresas de comida para llevar ganan terreno en este ámbito. Con la búsqueda de vivienda pasa una situación similar, los portales en la web juegan un papel muy importante frente a las tradicionales inmobiliarias.
  • Seguridad y protección: en la era digital las preocupaciones sobre seguridad se han ampliado a la protección en los entornos virtuales. Por ello, una de las principales amenazas es el robo de identidad y de datos. Las empresas relacionadas con la ciberseguridad se ocupan de satisfacer estas necesidades.
  • Afiliación: pertenecer a un grupo, conocer gente o encontrar el amor es más sencillo que nunca. Numerosas empresas ponen a nuestra disposición apps que suplen estás necesidades.
  • Reputación o estima: los “me gusta”, el número de followers o los “retweets” marcan nuestra reputación en las redes. La sociedad tiene el poder de alzarte como influencer a tan solo un clic de distancia.
  • Autorrealización: este nivel se alcanza con actividades para alcanzar tu máximo potencial. Las nuevas tecnologías facilitan el acceso a formación sobre coaching. Asimismo, podemos encontrar métodos como los hacks de productividad o el entrenamiento celebras a través de aplicaciones.