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Onboarding para retener el talento

El 50% de los empleados deja su trabajo durante los primeros cuatro meses, según Akyra, especialista en investigación de Recursos Humanos. Las empresas se han dado cuenta de esto y han comenzado a implementar procesos de integración como el onboarding.

El onboarding, como decimos, es un proceso de integración desarrollado por los departamentos de Recursos Humanos. Su objetivo es lograr que el profesional que se incorpora al equipo se sienta cómodo.

Para ello, se busca la integración total del trabajador en cuatro ámbitos:

  • Conocimiento de la empresa, el negocio y el entorno: valores, objetivos,…
  • Información sobre la manera de operar: procesos, metodologías, reglamentaciones,…
  • Cultura organizacional: equipos, jerarquías,…
  • Integración social: relaciones con los miembros de la empresa.

La gestión del talento humano es uno de los aspectos que se abordarán en nuestra Maestría en Dirección y Gestión de Recursos Humanos. Aprenda a implementar metodologías que cumplan los objetivos de su empresa. 

Cómo implementar un programa onboarding

El Onboarding debe ser un proceso voluntario donde todas las partes sientan un compromiso real. Para lograr una correcta implantación es importante realizar un trabajo de planificación que tenga en cuenta los aspectos más importantes para los recién llegados.

Antes del onboarding: el pre-onboarding

Al lanzar la oferta de trabajo ya debemos tener un plan estratégico. De este modo, el candidato conocerá nuestros valores y cómo funciona la organización. Así ambas partes podremos evaluar si somos compatibles.

En esta etapa también se enmarca el periodo desde que el trabajador es contratado hasta que llega a la oficina. La comunicación debe ser fluida y aportar tranquilidad al nuevo miembro del equipo. También debemos adelantar la documentación y cómo será el proceso de integración.

La primera toma de contacto

Dicen que las primeras impresiones son solo unas y no pueden cambiarse. Por ello, el primer día de un empleado es fundamental. No solo es importante que el trabajador dé una buena impresión, la empresa debe cuidar los detalles y contribuir a cumplir sus expectativas.

Algunos consejos para que sea un día perfecto para el nuevo empleado, pueden ser los siguientes:

  • Reuniones con los directores y el equipo.
  • Selecciona un anfitrión para que pueda guiarle.
  • No se olvides de informarle de todo lo que necesitará para realizar su labor, los horarios y el lugar.
Para lograr una correcta implantación del onboarding es importante realizar un trabajo de planificación que tenga en cuenta los aspectos más importantes para los recién llegados.

El proceso de adaptación en la primera semana

Durante la primera semana, el nuevo empleado ya debe haberse familiarizado con la empresa. Pero eso no significa que debemos abandonar su integración. Es el momento de continuar ayudándole a que se adapte.

Por ejemplo, será conveniente informarle pero poco a poco. Uno de los errores más frecuentes en las nuevas incorporaciones es no dosificar la información. En consecuencia el trabajador se siente abrumado. Mezclar las actividades instructivas con las sociales puede ser una clave para generar un ambiente calmado.

 El onboarding continuo

El proceso de onboarding debe prolongarse en el tiempo. No es suficiente con prestar un poco de atención la primera semana. Responder a las necesidades de cada empleado hará que se sientan motivados en sus puestos y en la empresa en general. Alcanzando así una máxima productividad.

Diferencias entre onboarding e inducción

La inducción es un proceso destinado a orientar a los nuevos empleados durante un periodo corto de tiempo. A diferencia del onboarding, que se prolonga durante más tiempo de forma planificada.

Además, la inducción es un proceso meramente informativo. Mientras que el onboarding se realiza de forma más profunda y de manera personalizada en función del perfil del empleado.

Podríamos decir, que la inducción es un sistema de capacitación. Es decir, que el trabajador sea capaz de conocer las herramientas y metodología para desarrollar su trabajo. Pero sin hacer hincapié en su bienestar.

Sin embargo, el onboarding va más allá. Ofrece al trabajador la información necesaria para que se integre tanto en el desempeño laboral como con el espíritu y cultura de la empresa.